En el marco del Día Internacional de la Mujer, compartimos la historia de Gloria, reconocida por la UNESCO como 1 de los 10 mejores docentes del mundo.
Si alguien merece ser distinguida en el Día de la Mujer es Gloria, quien vive junto a sus dos hijos en Taco Pozo, un pueblo muy pequeño en la provincia de Chaco. A 90 kilómetros de su morada, en el monte, un lugar de muy difícil acceso, se encuentra su segundo hogar: La escuela rural EEP N° 793 donde desde hace diez años, Gloria es la única persona que trabaja para garantizar la educación de quince niños y niñas de nivel primario, y siete de nivel inicial.
“Mi objetivo es garantizar que los niños que asisten a la escuela puedan completar sus trayectorias escolares y cambiar esa realidad tan difícil y vulnerable de las zonas rurales, para que a futuro ellos puedan ser una especie de salvación para sus familias y las futuras generaciones del paraje.”
Ella funge como administradora, directora, docente y cuidadora de este grupo de menores de diversas edades, viaja el lunes por la mañana en moto hacia el establecimiento y se instala hasta el viernes, ya que los caminos están abnegados y cada trayecto puede demorar hasta cuatro horas, es decir que solo regresa a casa con su familia los fines de semana. Al mismo tiempo diez de esos estudiantes también permanecen toda la semana junto a ella, quien debe asumir la responsabilidad de velar además por su alimentación y salud.
“Cuido muy bien a los niños, ese también es mi trabajo además de educarlos, porque estamos muy lejos de un puesto sanitario, no tenemos acceso a centros de salud, estoy todo el tiempo mirándolos para que no los pique una víbora, para que no sufran golpes, o se caigan de un árbol como ya me ha sucedido. En varias ocasiones tuve que salir de noche porque alguno de ellos tiene fiebre, o dolor de estómago, y es muy complicado porque al ser la única persona que permanece con ellos, tengo que llamar a algún vecino que voluntariamente concurra para quedarse al cuidado de los otros niños mientras yo me ocupo de conseguir un vehículo que me ayude con el traslado del enfermo los 90 kilómetros que nos separan del pueblo.”
Gloria también estudió de chica en una escuela rural, en una situación sumamente vulnerable y destaca el apoyo que recibió de sus docentes que influyeron en su decisión de dedicarse a enseñar.
“A través de lo que me toco vivenciar en mi niñez es que comprendí la importancia de la educación, hay niños muy talentosos, con muchas cualidades, que solamente necesitan acompañamiento y apoyo para poder cumplir sus metas. Hay que incentivarlos a creer en ellos mismos, hacerles ver que más allá del contexto que atraviesan pueden tener logros, y ser relevantes para la sociedad ya sea en una profesión o en un oficio. Desde 2018 tenemos acceso a WIFI y eso ha sido un cambio radical, ha derribado las barreras del monte. Nos corrió una especie de cortina, en un lugar donde los chicos no tienen electricidad en sus hogares, y probablemente nunca hayan visto un programa de televisión, internet les ha permitido ver más allá, conocer el mundo e interconectarse”.
Seleccionada entre los diez mejores docentes del mundo
En 2025 Gloria recibió una noticia sorprendente y merecida, fue seleccionada entre los 10 finalistas del Global Teacher Prize 2026, el premio educativo más importante del planeta, que otorga la Fundación Varkey en colaboración con la UNESCO.
A comienzos de febrero de 2026 fue invitada a la ceremonia de premiación en Dubai, y si bien la ganadora anunciada fue Rouble Nagi, maestra en India, Gloria se refirió a esa instancia como única en su vida en el afán de incorporar conocimiento y buenas prácticas en términos de calidad educativa, adquiriendo experiencia de los otros finalistas como ejemplo.
Leyenda: Gloria junto a Rouble Nagi, maestra de la India elegida como la mejor docente del mundo.
“Estoy tan agradecida por esta oportunidad, que nos ayuda a entender de que estamos haciendo bien las cosas, nos da más fuerzas para continuar. Yo siempre veía escrito con admiración la palabra UNESCO y el haber sido valorada por ese organismo con lo que representa, que sepa de nuestra existencia, y el haber sido reconocida representando a la Argentina, ha sido para mi vida personal, para todo el trabajo que hago, inmensamente importante.
“Mi sueño es que todos los niños puedan terminar sus trayectorias escolares y puedan cambiar sus realidades, es por eso por lo que lucho” afirmó Gloria reflejando en todo momento su vocación.
Escrito por
Centro de Información de Naciones Unidas para Argentina y Uruguay